Garbanzos con costillas de cerdo
Este guiso de garbanzos con costillas de cerdo es rico, saciante y reconfortante. Receta tradicional, económica y fácil de preparar, ideal para los días fríos.
Ingredientes (4 personas)
- 800 g de garbanzos cocidos (3 ½ cups)
- 600 g de costillas de cerdo troceadas (21.4 oz)
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 2 hojas de laurel
- 1 cucharadita de pimentón (1 tsp)
- ½ cucharadita de comino (½ tsp)
- 60 ml de vino blanco (¼ cup)
- 2 zanahorias
- 2 tomates (tipo pera) para el puré
- 1 cucharadita de pimiento choricero (1 tsp)
- 600 ml de caldo de verduras (2 ½ cups)
- Sal
- Pimienta
- Aceite de oliva (unas 4 cucharadas)
Paso a paso
- Pica la cebolla y los ajos. Tritura los tomates y pásalos por un colador para retirar piel y pepitas, obteniendo un puré fino.
- Salpimenta las costillas. En una olla baja calienta unas 4 cucharadas de aceite de oliva. Marca las costillas hasta que estén doradas; antes de marcarlas retira el exceso de grasa si lo deseas. Retira y reserva.
- En el mismo aceite y a fuego bajo, añade los ajos y cocínalos hasta que empiecen a dorarse. Incorpora la cebolla con una pizca de sal y cocina a fuego medio hasta que esté pochada.
- Añade el pimentón y cocínalo unos segundos. Agrega el puré de tomate, el pimiento choricero y el comino. Deja reducir el tomate.
- Vierte el vino blanco y cocina a fuego fuerte un par de minutos para evaporar el alcohol.
- Incorpora las costillas, el caldo de verduras y las hojas de laurel. Cubre con la tapa y cocina a fuego medio-bajo durante 1 hora.
- Mientras cuece, pela y corta las zanahorias en rodajas. Añádelas a la olla cuando hayan pasado aproximadamente 50 minutos de cocción.
- Transcurrida la hora, añade los garbanzos. Si el caldo se ha consumido mucho, añade un poco más de caldo o agua caliente. Cubre y cocina 20 minutos más para que las costillas queden tiernas.
- Retira unos pocos garbanzos y tritúralos con la batidora de brazo. Devuélvelos a la olla e integra para espesar el caldo.
- Rectifica de sal y pimienta si fuese necesario. Cocina un par de minutos más para integrar sabores y sirve caliente.
Consejos culinarios
- Marcar las costillas antes de cocerlas aporta color y sabor al guiso.
- Retirar el exceso de grasa de las costillas evita un guiso demasiado pesado.
- Pochar bien la cebolla y dorar ligeramente los ajos y el pimentón antes de añadir el tomate potencia los sabores.
- Evaporar el alcohol del vino mejora el aroma sin dejar sabor alcohólico.
- Agregar algunas zanahorias al final de la cocción mantiene su textura y dulzor.
- Triturar unos garbanzos y reincorporarlos es una forma sencilla y natural de espesar el caldo.
- Si el caldo queda escaso, añade más caldo caliente o agua durante la cocción para mantener la textura deseada.
- Cocinar a fuego medio-bajo y tiempo prolongado garantiza que las costillas queden tiernas.
