PATATAS BRAVAS
Receta de patatas bravas con salsa brava casera y ajonesa. Esta versión combina una salsa picante y aromática con patatas crujientes y una ajonesa suave opcional. Las cantidades están pensadas para 4–6 personas.
Ingredientes
Salsa brava y base
- 75 g de tomate frito (⅓ cup)
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo (parte para la salsa y parte para las patatas si se desea)
- 1 guindilla
- 15 g de harina (2 tbsp)
- 1 ½ cucharadita de pimentón picante (1 ½ tsp)
- 1 cucharadita de pimentón dulce (1 tsp)
- 50 ml de whisky (¼ cup) — opcional
- 1 cucharada sopera de miel (1 tbsp) — opcional
- 15 ml de salsa de soja (1 tbsp) — opcional
- 400 ml de caldo de pollo caliente (1 ⅔ cup)
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite de oliva virgen extra
Patatas
- 1 kg de patatas (2 lb)
- Aceite para freír (cantidad suficiente para freír en abundancia)
- Sal para espolvorear
Ajonesa (opcional)
- 1 huevo a temperatura ambiente
- ½ diente de ajo
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra (¼ cup)
- 100 ml de aceite de girasol (½ cup)
- 1 cucharadita de vinagre (por ejemplo de manzana) (1 tsp)
- Sal al gusto
Paso a paso
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Preparar la base de la salsa:
Pica la cebolla en juliana y los ajos finos. En un cazo cubre la base con aceite de oliva y añade los ajos a fuego bajo. Cuando comiencen a dorarse, incorpora la cebolla, una pizca de sal y la guindilla. Cocina a fuego medio-bajo hasta que la cebolla esté muy pochada. -
Espesar y aromatizar:
Añade la harina y cocínala 1–2 minutos para quitar el sabor a crudo. Incorpora los pimentones y cocínalos solo unos segundos (se queman con facilidad). Vierte el whisky si lo usas y deja que evapore el alcohol. -
Agregar líquidos y cocinar:
Añade el tomate frito y seguidamente el caldo de pollo caliente. Remueve para integrar. Incorpora la miel y la salsa de soja si las usas, y ajusta con pimienta. Cocina a fuego bajo 10–15 minutos hasta obtener la densidad deseada. -
Textura de la salsa:
Tritura la salsa con una batidora hasta dejarla homogénea y, si se desea una textura más fina, pásala por un colador. Rectifica de sal y, si está muy espesa, añade un poco más de caldo; si está muy líquida, cuece un poco más (ten en cuenta que al enfriar espesará). -
Preparar la ajonesa:
En el vaso de la batidora de brazo coloca el huevo a temperatura ambiente, el medio diente de ajo, el vinagre y una pizca de sal. Añade los aceites. Introduce la batidora hasta el fondo y empieza a batir sin moverla hasta que empiece a emulsionar; luego levanta suavemente hasta obtener el espesor deseado. Refrigera hasta servir. -
Preparar las patatas:
Pela y corta las patatas en dados grandes. Sumérgelas en abundante agua durante unos 10 minutos para quitar el almidón y favorecer el crujiente. Enjuágalas y sécalas bien. -
Freír las patatas:
Fríe las patatas en abundante aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes. Escurre sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y sal al gusto. -
Montaje y servicio:
Sirve las patatas calientes y acompáñalas con salsa brava por encima y ajonesa al gusto.
Consejos culinarios útiles
- Remojar las patatas 10 minutos ayuda a eliminar almidón y conseguir mayor crujiente al freírlas.
- Los pimentones se cocinan muy rápido y se queman con facilidad; añádelos brevemente y a fuego controlado.
- Usa caldo caliente al incorporarlo para evitar que la salsa baje mucho de temperatura y conseguir una cocción más uniforme.
- Si la salsa queda demasiado líquida, cuécela a fuego lento unos minutos; si queda muy espesa, añade un chorrito de caldo.
- Para una salsa más fina, tritúrala y pásala por un colador fino.
- El whisky, la miel y la salsa de soja son ingredientes opcionales para dar aroma y matices dulces/salados; pueden omitirse si no se desean.
- La ajonesa requiere que el huevo esté a temperatura ambiente y que la batidora esté inicialmente inmóvil en el fondo del vaso para que emulsione correctamente.
- Si prefieres no usar huevo en la salsa cremosa, puedes sustituir la ajonesa por una mayonesa vegana o servir solo la salsa brava.
Conclusión
Patatas bravas caseras: una tapa clásica y versátil. Con la salsa brava bien ligada y las patatas crujientes tendrás un plato sabroso y contundente. Ajusta el punto de picante y los ingredientes aromáticos a tu gusto y sirve recién hechas para disfrutar la mejor textura.
