Potaje de vigilia
Receta tradicional de Semana Santa: potaje de vigilia con garbanzos, bacalao y espinacas. Es un guiso sencillo y nutritivo que combina un majado de ajo, almendras y pan con un sofrito de cebolla y tomate, terminado con espinacas y bacalao desalado.
Ingredientes (4 raciones)
- 800 g de garbanzos cocidos
- 1 cebolla
- 2–3 tomates maduros (aprox. 3 tipo pera)
- 2 dientes de ajo
- 20 ml de vinagre
- 1 rebanada de pan (≈30 g)
- 20 g de almendras crudas sin piel
- 300 g de bacalao desalado o al punto de sal
- 200 g de espinacas frescas
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 l de caldo de verduras o agua
- 1 hoja de laurel
- Sal al gusto
- 5 cucharadas de aceite de oliva
- 1 huevo cocido por persona
Paso a paso
- Pela y corta los dientes de ajo en láminas gruesas. Calienta parte del aceite en una sartén a fuego bajo y fríe los ajos hasta que se doren. Retíralos y resérvalos.
- En el mismo aceite, fríe las almendras hasta que tomen color. Retíralas y resérvalas. A continuación fríe la rebanada de pan hasta que esté dorada.
- Prepara el majado: en un mortero machaca los ajos fritos, las almendras y el vinagre. Añade el pan a trocitos y un poco de agua y machaca hasta obtener una pasta. Si prefieres, puedes triturarlo con una batidora de brazo.
- Ralla los tomates y pica la cebolla. En una olla amplia añade el aceite que quedó de freír, la cebolla picada y una pizca de sal. Pocha la cebolla a fuego medio hasta que esté dorada.
- Cuando la cebolla esté dorada, espolvorea el pimentón y cocínalo solo unos segundos para que no se queme. Añade el tomate rallado y sofríelo hasta que reduzca y pierda su agua.
- Añade los garbanzos cocidos al sofrito y mezcla bien. Vierte el caldo (o agua), añade la hoja de laurel, tapa y lleva a ebullición.
- Cuando hierva, incorpora las espinacas, mezcla, rectifica de sal si es necesario, tapa y cocina un par de minutos hasta que se ablanden.
- Añade el bacalao desalado y limpio de piel y espinas (puedes añadirlo en trozos). Tapa y cocina un par de minutos más hasta que el bacalao esté hecho pero jugoso.
- Sirve el potaje caliente y acompaña cada ración con un huevo cocido cortado en cuartos o en rodajas.
Consejos culinarios
- Para el majado, puedes sustituir las almendras por un par de yemas de huevo cocidas si prefieres una textura distinta.
- Si te gusta el huevo integrado en el guiso, pica los huevos cocidos y añádelos directamente a la olla antes de servir.
- Añadir pimiento al sofrito aporta más sabor; puedes incorporarlo y triturar las verduras si prefieres una textura más homogénea.
- En algunos hogares se sirven trozos de pan frito o repápalos junto al potaje para acompañar y dar más consistencia.
- Cuida el punto del pimentón: se debe incorporar fuera del fuego inmediato o cocinar solo unos segundos para evitar que amargue.
